jueves, 28 de abril de 2016

Pongámonos santos

No pretendo sonar burlona, aunque por mis modos es posible que así sea, pero  parte de mi desahogo involucro conocer una faceta puritana y moralista de un personaje negrero que ni yo logre conseguir en mis cinco años de estar en escuelas religiosas.
Necesitaba ser escuchada por alguien que no me alentara a continuar haciendo lo que hacía, pero tampoco necesitaba  a alguien tajante con sus ideas de la etapa de la inquisición, francamente pensé en él porque de alguna manera las cosas que vivimos, por breves que fueron me permitieron formar una buena idea de su pensamiento y perspectiva de la vida, además de saber que tendrá una opinión sincera siempre o cuando menos hacia mí.
En fin, en todo lo anterior no me equivoque, fue sincero, aunque no puedo evitar dejar de escuchar ese leve sonido de molestia o incomodidad (aun no lo descifro muy bien) que exhalaba cuando logro entender la situación que le platiqué.
Además de eso, no pude evitar sentir unas inmensas ganas de reírme, primero de mi  misma, pues me sorprendió hablar tan abiertamente (o por lo menos así lo considero yo) de sexualidad, y haber sido tan sínica al aceptar que el instinto animal y salvaje me domina en un 80% de las ocasiones, después de eso, me dio mi momento de reflexión, pues al estar escuchando mis audios, me di cuenta que quizá no soy una buena persona, no soy un buen ser humano por estar haciendo esto y es que egoístamente solo pensé en mi, pero en mi defensa diré que es por una buena razón, yo al fulanito este lo quiero mucho, lo eh querido demasiado desde que lo conocí, se me hace muy idiota en ocasiones pero  el intento de noviazgo fugaz que tuvimos hace unos años me agrado, pero para ser franca no lo entiendo, pues se comporta en ocasiones como si fuera inalcanzable…bueno.. con soberbia, y para eso ya tengo suficiente conmigo, así es que no gracias.
Realmente lo aprecio demasiado y mi actual relación  “la mande al carajo” en dos ocasiones solo por tener la esperanza de estar con “Don soberbias”, pero no, nunca pasara de ser un desliz, de ser aquel amigo con el que puedes tontear exactamente 5 minutos porque si te quedas  mas tiempo garantizas una muerte segura.

Pero bueno, don negrero por su parte saco su habito y su ropa medieval, juro que mientras escuchaba sus audios mi mente lo imagino automáticamente vestido como un hombre del Medievo, sé que en el momento que llegue a leer esto su reacción será sorpresiva y no dudo que sea acompañada por la frase “Pinche monstruo”, pero en fin, gracias negrero, por dos cosas, una por escucharme y dos por darme material de escritura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario