Llevo nueve semanas de embarazo y
aunque la intención era relatar cómo me sentía semana a semana, la verdad es
que me fue imposible, mi salud no estuvo del todo bien, incluso me tuvieron que
poner suero porque durante una semana aproximadamente no pude retener alimento
alguno, eso y que antes de estar embarazada sufría de gastritis, por eso mis
molestias fueron en aumento haciendo que me sintiera muy débil.
Hoy me encuentro mejor porque ya
puedo consumir al menos un par de comidas al día y mantenerlas para que mi bebe
se pueda alimentar, me preocupaba continuar como adolescente bulímica todo el
rato, y de corazón deseo que estos ascos matutinos terminen porque es algo en
verdad desgastante.
Además lo único que había tolerado
en semanas anteriores fue la pizza, cosa que no me incomoda pero ya quería probar
nuevos sabores y no solo tener jitomate y harinas en mi interior, gracias a ese
gusto que según yo tiene mi bebe por la pizza se ha ganado el apodo de “pitzo”
ya después lo cambiare por algo más tierno, pero por el momento es mi pequeño
pitzo; y aprovechando que aparentemente es lo que adora, platique con él en días
pasados y prometí que si me dejaba comer
aunque sea un poquito el fin de semana le compraría una rebanada de pizza,
parece que este tipo de negociación funciono pues a partir de ahí los alimentos
que entran se quedan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario