Muchas veces, los sueños de princesas rescatadas por príncipes encantados resultan maravillosos y deseamos con todo nuestro ser que se hagan realidad.
Sin embargo esta la otra parte de estos que también son sueños y que hábilmente llamamos pesadillas, siendo estas, aquellas que nos aterran y que deseamos con el alma "ojalá nunca se cumplan".
Se supone que como lo dice Calderón de la Barca " Los sueños, sueños son..." es decir que no debieran de atormentarnos, pero somos humanos y aunque tenemos el tan espléndido don de la razón, en ocasiones se nos olvida usarlo; y ahí me tienes, haciendo historias en mi cabeza donde esa pesadilla se vuelve realidad...
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