En medio de la exposición de sus compañeras sobre “Toma de decisiones”,
explotó, se puso de pie, pidió disculpas a las
compañeras que exponían y se dirigió desde el centro del salón al compañero que la había
hecho llorar.
-Por ejemplo, una
mala decisión fue la que tomó el
- dijo señalándolo y callando las voces de sus compañeros- al empezar a molestarme, para él fue una buena decisión porque le dio risa, no le
importo lo que a mí me pasara o
lo que yo pudiera sentir con sus
comentarios, y fue también una
mala decisión de mi parte
porque por mi culpa a mis compañeras les fue mal en la exposición, pero
eso que hiciste no es justo, imagínate que eso se lo hicieran a tu
hermana, o que le
hicieran eso a tu mamá, ¿estarías
riéndote igual?- preguntó aun señalándolo.
-No, claro que no me gustaría pe...
- Entonces porque lo
haces, tú y yo ni amigos somos, así
que no tienes porque hacerte el
chistosito si yo no me meto contigo- y diciendo esto se sentó en su lugar sin
decir nada, había liberado su enojo, lo que estaba bien.
Quise que su
compañero se disculpará con ella por haber empezado a gritar el nombre de
quien en su momento fuera el novio de
la estudiante, pero
el tiempo era poco, ya se tenían que ir, estaban todos apurados.
Ella se espero al final de la clase y me dijo- maestra,
perdón, pero es que si no lo sacaba
ahorita no se qué hubiera pasado, el me hizo enojar,
no tenia porque estar
ventilando mi vida en el salón, es
mi vida.
-Está bien, lo
hiciste con respeto y te desahogaste, no
te preocupes, descansa, nos vemos el lunes.
-Si maestra, gracias descanse también.
Muchas veces no nos
sentimos del todo bien, y tenemos la necesidad de expresar nuestro
enojo de alguna manera, de decirle a esa persona que
nos hizo enojar, que nos
hizo sentir, mal el momento fue
ideal porque iba muy de acuerdo al tema, ya aunque interrumpió una exposición, también dio su
punto de vista.
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