Cuando era niña, en una clase de
ciencias naturales en tercer año, la maestra, muy estricta por cierto, indicó al
grupo que dibujáramos una flor en nuestro cuaderno, así lo hice al igual que la
mayoría de mis compañeros, después dijo que la pintáramos con nuestro color
favorito y recuerdo que ella coloco sobre el escritorio una generosa cantidad
de colores azules y rosas.
Nos levantábamos del mesabanco en
forma ordenada y los niños tomaban el azul y las niñas el rosa, así era hasta
que me toco pasar al escritorio y tome un azul, la maestra mostró su molestia y
yo no entendía en que me había equivocado, pues ella dijo que tomáramos nuestro
color favorito y el mío es el azul.
Sin embargo ella me sujeto
fuertemente del brazo y con tono burlón preguntó a mis compañeros ¾¿Cuál es el color favorito
de las niñas?¾
¾El
rosa¾respondió como si fuera
algo escrito, algo forzoso
Fue entonces que el compañero que
se formo detrás de mí grito, ¡Ella es un niño, porque le gusta el azul!
Me sentí incomoda y me fui a mi
lugar, cuando el llegó a sentarse le clave el lápiz sobre la mano y con
lagrimas en los ojos y bastante enojada
le grite que era un soquete (era la única palabrota que conocía), que por su
culpa mi trabajo había tenido una menor calificación y el replicó.
¾La
culpa la tienes tu por marimacha, a mi no me inventes nada¾lo gritó tan fuerte que todos
escucharon y se rieron.
No sé que fue peor, si la decepción
por mi baja calificación en un trabajo que sobresalía al de los demás o que
pesé a todo la regañada fui yo, mi delito…..no saber cuál era el color favorito
que debían escoger las niñas.
Es increíble que la sociedad hoy
en día sea tan intransigente al usar etiquetas a su antojo para determinar a
una persona por su forma de ser, decir, condición social, gustos musicales o
cualquier cosa que lo haga diferente de los demás.
Entiendan que no todo el que
lleva una camioneta negra y del año es narco, al contrario, la mayoría de las
ocasiones son gente que ah pasado años trabajando, limitándose en muchas cosas
para poder tener lo que tiene.
No todas las secretarias tienen amoríos
clandestinos con sus jefes, la mayoría de ellas están la mayor parte del tiempo
pensando en la familia que están desatendiendo por estar trabajando. No todo el
que sale cada fin de semana es porque tiene felicidad en su vida, muchas veces
el alcohol es una bonita forma de ocultar lo que duele, lo que lastima,
aquellos secretos o traumas que se irán a la muerte y que no permiten que esa
persona que toma por gusto sea realmente feliz.
Tampoco salir con alguien mayor a
ti te hace más o menos inteligente o maduro, simplemente demuestra tu capacidad
de selección y desde mi muy particular punto de vista, nadie tiene derecho a
opinar sobre tu relación, buena o mala es tuya, es tu vida y tú decides cómo y
con quien vivirla, ya sea hombre o mujer, pues si no te sientes completo o completa
con una relación heterosexual no debes seguir en ella.
El mundo es tan variado, que nos
permite escoger y ser escogidos, pero en nosotros esta la decisión. Nadie
experimenta en cabeza ajena, nadie aprenderá por ti ni librara tus batallas,
ese día con la elección del color azul me sentí desubicada, era una niña, pero
desde ese momento me aferre a la idea de que mi color favorito era el azul, fue
hasta que gane mi primer sueldo y pude comprarme las cosas a mi gusto, que
intenté llenar mi closet de colores azul en lugar del rosa, que hoy se me hace
lindo pero no es mi favorito.
¿Si no te atreves a probar el
chocolate, como sabes que no te gusta?
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