Esa es la realidad, lo que un día
está bien al otro puede cambiar, la persona modelo que tienes en tu vida, esa a
la que no le dudas ni los buenos días, puede dejar de ser lo máximo y
decepcionarte, hacerlo de tal manera que lo
llegues a desconocer.
Sé que no conozco aun su versión
de las cosas y que hacer prejuicios sobre las situaciones solo generan mayores conflictos,
sin embargo, a una mujer se le respeta, sea lo que sea, se comporte como lo
haga, hasta una mujer de vida alegre tiene derecho a decir “no” si lo desea y
tras esa negativa, nada se puede hacer.
Ella no es una mala persona, y él
era mi modelo a seguir, como ser humano, como amigo, como docente, pero ahora
solo puedo sentir tristeza, una tristeza egoísta, lo digo así porque lo que me
duele es que a mis ojos dejo de ser el hombre ejemplar, y se transformo en un
monstruo.
Desconozco la razón de la discusión
tan grave, sin embargo, no considero que bajo ninguna circunstancia el
comportamiento de él se justifique, me parte el alma decirlo pero eso siento en
este momento.
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